Te observo con mis ojos de noche
y abro la boca como la luna llena.
Me convierto en un beso
un beso que el aire lleva en su seno
y lo posa sobre tus labios,
tierra fértil donde todo crece.
Así me siembro en tu tierra
beso a beso
como flor de un verano.
Quiero hacer el amor contigo toda la noche
a oscuras o a la lumbre de una vela
y que sean tus manos las que conozcan mi cuerpo
y me hagan gemir de placer en tu oído.
Quiero sentir tu aliento detrás de mi oreja
al acecho de la mordida.
Quiero que sea tu lengua
caliente y salvaje
la que me haga manar
como mana el agua de los manantiales.
Quiero que lo hagas conmigo
juntos,
vamos a la vez.
Y que durmamos después,
exhaustos
sonrientes
y abrazados el resto de la noche.
Y quiero que volvamos a hacerlo a ratitos,
porque combinan bien tus labios con los míos
y tu brazo me abraza como a mí me gusta.
Mientras me escuchas hablar
tus manos se aprenden las líneas de mi cuerpo
y volvemos a besarnos
de tanto en tanto
como Lesbia y Catulo.
Angie Soleil.