domingo, 27 de noviembre de 2011

Los hondos silencios de tu boca

Los hondos silencios de tu boca se adhieren a mi piel
convierten en frío invernal el calor que emana mi cuerpo. 

¿Adónde has huido, alegría? 

¡Oh, amor! 
El manantial caudaloso y cristalino
del que juntos bebimos,  
cristaliza sin remedio
en medio de esta agonía
que reseca la carne.

La magia se ha deshecho en finos hilos 
de hiedra verde que trepan alrededor de mi cuerpo 
y llegan adentro.

Poco a poco se adormecen mis sentidos,
poco a poco van menguando l o  s    l     a      t       i     d    o     s   .       .       . 





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Al Dante

Te observo con mis ojos de noche y abro la boca como la luna llena.  Me convierto en un beso un beso que el aire lleva en su sen...